21112017Mar

revista g

Portada

El verso que encabeza este artículo, el último de don Antonio Machado, fue encontrado en un bolsillo de su viejo y raído abrigo en la habitación del hotel Bougnol-Quintana en Colliure, (Francia), donde murió el 22 de febrero de 1939. Al día siguiente de su entierro, llegaba una carta de la Universidad de Cambridge, ofreciéndole un puesto en su Rectorado. Había huido de España, cuando la toma de Barcelona por las tropas de Franco era inminente.

Cuando las mareas eran adecuadas y los bancos de arena de la ría, -los tesones, vaya- descubrían el lomo, muchos veigueños íbamos a pescar las riquísimas navajas que abundaban en aquel querido y nunca olvidado ecosistema.
Como el número de embarcaciones locales era sensiblemente inferior al de aspirantes a participar en la aventura, los botes y los chalanos acogían generosamente a toda la tripulación posible.

Hace unos días, recibí la llamada telefónica de una editorial de nueva implantación en Castilla-La Mancha. La dulce voz de una dama amabilísima, me anunciaba que, dada mi vinculación con el mundo de las letras, querían obsequiarme con un libro encuadernado en rústico: "Tristana", de don Benito Pérez Galdós. Tan sólo tenía que responder a una breve encuesta y abonar tres euros, en concepto de desplazamiento, al mensajero que me visitaría en breve.

Al final el temido invierno no ha podido con el verano y éste, un mes antes de que aquel termine, adelántandose a la primavera, ha vuelto a resurgir de sus trozos cual ave fénix.

Mi atracción por la figura de D. Gregorio Piquero-Argüelles y Ramos del Valle se remonta hace ya unos cuantos años y este interés ha estado motivado a raíz de unas investigaciones historiográficas que, en aquel tiempo, me hallaba realizando sobre los jefes y oficiales que componían los cuadros de mando de los diversos regimientos creados por la Junta Suprema de Asturias durante la Guerra de la Independencia.

Al comenzar el año 1811, según la revista de inspección pasada por el Brigadier Manglano en Mohías el 19 de enero de 1811 al Regimiento de Villaviciosa –que había regresado de Extremadura el año anterior–, tanto el cuadro como los escasos efectivos que lo componían, aún seguían vestidos con el uniforme blanco que les había sido entregado en Pola de Siero el 1º de agosto de 1809.

Bingo sites http://gbetting.co.uk/bingo with sign up bonuses