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Memoria triste de la Ría PDF Imprimir E-Mail
Historia - La Ría del Eo
Escrito por Cándido Sanjurjo Fernández   
jueves, 11 de enero de 2007
Travesía de la Ría

Sin ir muy lejos atrás en el tiempo, en la juventud de nuestros abuelos no existía la carretera de Lugo a Vegadeo (ahora N- 640), ni el tren de Villaodrid a Ribadeo, que, paralelos a la ría y zona baja del río Eo dieron nuevo estilo a la vida de esta comarca.

Entonces, las aproximadamente nueve millas marinas navegables de la ría del Eo, eran aprovechadas al máximo por las gentes pobladoras de su entorno.  

La pesca de tan preciadas especies como las sollas, los lenguados, las anguilas, los salmonetes, las robalizas, los mújoles, los panchos, las doradas… y mil especies “algo” prohibidas.

La obtención de arena para obras. La obtención de abono orgánico para las tierras ribereñas, que llamábamos “relón”, “marfollo”, “berzada”, “ouca”, “correa”, o sea todos los grados de algas marinas vivas o descompuestas, que se iban a recoger por los tesones y hasta el Cargadero y Las Carrayas…

Y el principal servicio de la ría: la navegación de transporte a flote.

Desde comienzos del siglo XVII tenemos noticia cierta de ello por el archivo parroquial de Abres, tanto por los entierros de ahogados en acto de servicio, como por las prohibiciones del Visitador Apostólico a los barqueros de no faenar en domingo, bajo pena de exclusión de los Oficios Divinos y multa de muchos maravedis.

También sabemos por el Catastro de Ensenada, que en 1753 había tres barcos en Abres y cinco en Piantón, ejerciendo el transporte por la ría de forma profesional. Para ello existían lugares adecuados, natural o artificialmente, para efectuar el embarque y desembarque de personas y mercaderías con la mayor facilidad posible.

De esos lugares de atraque de los “barcos” de la ría, desde el puente del Fornacho en Abres hasta el puente de Porto en Vegadeo, queremos informar al público de su tradicional uso, según nuestro conocimiento adquirido desde la infancia navegando en chalana, en bote a remos pares, a vela, en barquilla, en gabarras, en botes a motor, en diversos servicios en dragas continuados durante diecinueve años; escuchando repetidas veces a viejos marineros de la ría peripecias de sus trabajosas singladuras, y lo que les habían contado sus antepasados.

También archivos, bibliotecas y publicaciones serias aportan informaciones de algunos aspectos que complementan la noticia.

Es público y notorio que entre Porto y A Valía  existió una barquería  fundada y atendida por los “Mareantes” de Porcillán, que se suprimió al construirse el puente de Porto en 1862.

LOS EMBARCADEROS HISTÓRICOS

1.- A CALEIRA.= Situado cerca del poblado industrial conocido por A XUNQUEIRA de PORTO.

Obra de fábrica de mampostería y estacada.

Desde Porto de Riba, por Os Valiños, llegaba  a este embarcadero el camino, que procedente de Santalla de Villaosende , podía aportar gente y productos de Cedofeita, Bestilleiros, Arante, Fornea… Cruzaba este camino la vía del Tren de la S.M .V.por paso a nivel a  la entrada de la Estación de Porto-Vega.

Otro camino procedente de Couxela, respetado por el ferrocarril con un puente en La Xunqueira , llegaba al mismo embarcadero.

2.- A ARNELA.= Aguas arriba, muy próximo a la Volta do CANDO, donde nuevamente se aproxima el trazado de la carretera a la ría, obra de mampostería concertada en parte, era el puerto natural de Couxela. Este camino lo cruzaba el paso del ferrocarril en trinchera, por lo que construyó un paso elevado mediante un puente de madera que prestó servicio hasta medidos del siglo XX en que se rompió al paso de un carro del país. Era también La Arnela   y El Cando el lugar de baños de la gente de Couxela.

3.- O REGOSCURO.= Como a una milla de distancia del anterior, ría arriba, amplia obra de fábrica de mampostería ordinaria, rematada con grandes y bien asentadas baldosas, recibía el camino procedente de MONDOÑEDO , al que en LA TRAPA se unía el que venía de LORENZANA, y por TRABADA, CHAO DE SEBIL, REGO CORTO, O CASTRO, se unía en VILLAFERNANDO con el que venía de RIBADEO a la PONTE VELLA de ABRES, y con el que venía de A PONTE DE ARANTE, por CEDOFEITA, PIÑEIRO, BALBOA.

De VILLAFERNANDO bajaba al REGOSCURO  un buen camino, salvado por el ferrocarril con un puente metálico, como en otros casos. Cercana a aquel puente está la fuente de agua cristalina, muchas veces abastecedora de barqueros y pescadores de la ría, la popular “Fonte do Regoscuro”.

Balboa tuvo nombradía de haber sido coto  o capital administrativa, con Escribano de S.M., de un territorio más o menos extenso. Siempre se dijo que el “Muelle del Regoscuro” y el camino que a él accedía a través de Villafernando, era territorio propio de Balboa, que tenía “una sacada” para llegar a la ría por su terreno independiente de Abres y Couxela que se repartían el pueblo de Villafernando.

En consecuencia, los cadáveres de los hombres que aparecieron asesinados en el Regoscuro, a comienzos de la guerra civil, fueron a enterrarse  a Balboa.

 4.- O MUELLE DA CHOZA.=Junto a la desembocadura del arroyo de San Martín, donde comienza la Vega de Abres, sin obra de fábrica debido al acondicionamiento natural de la roca, ha sido desde tiempo inmemorial el Puerto de Abres.

 Al construirse el ferrocarril de Villaodrid a Ribadeo, los vecinos del lugar de San Martín promovieron pleito contra la Sociedad Minera de Villaodrid, porque les cortaba el camino de acceso al muelle de La Choza , y obligaron a que se construyera el túnel  que aún existe para que respetase el camino.

En La Choza tenían su base los barcos que figuran en el Catastro de Ensenada, más el de San Martín que pertenecía a Galicia, aunque de la parroquia de Abres, obispado de Oviedo.

De allí al mar se puede navegar todos los días, aunque sean las mareas muertas. Aguas arriba hasta A Ponte el calado es menor, por eso el navío utilizado preferentemente es la chalana, no siendo en mareas vivas que flota cualquier lancha.

Es bien sabido que al puente de Abres llamado “A Ponte Vella”, convergían caminos de largo recorrido como el Camino de los arrieros que venía de Castilla y León, recogiendo los de Burón, Taramundi y los Oscos.

El que venía de Lugo por Meira, y en Villameá recibía el procedente de la zona de Bretoña, Ferreira Vella, Riu Torto, Rececende, y continuaba por los lugares paralelos a la margen izquierda del río Eo, de villa en villa.

El procedente de Mondoñedo y de Lorenzana por Trabada y SANTE, antigua capital administrativa de la comarca gallega vecina.

El que venía de Ribadeo por Santalla de Villaosende, Couxela, Villafernando, San Martín..

El que venía de Castropol por Lantoira, Piantón, La Cal , Miou, Sela de Murias…

Era Abres, entonces, el punto de contacto del comercio marítimo con el del territorio interior, según nos acreditan documentos de archivos de Mondoñedo, de los que tenemos noticia cierta, que confirman el tráfico por la ría de pipas de vino, ron y aguardiente de caña.

En primer lugar ha de considerarse el comercio de la SAL. Hasta   bien entrado el siglo XX y el desarrollo del transporte automóvil, Oscos, Valle de Burón, Taramundi, Ribeira de Piquín, Meira, Bretoña, Riutorto, Mondoñedo, Lorenzana… se abastecían de SAL en Abres.

Todas las viejas casas de los barrios de A Rabexa y A Ponte han sido almacenes de sal. La conocida casa de Donel en La Choza , posiblemente sea la más antigua de los almacenes, por su situación en el fondeadero de los barcos y con acceso en cualquier coeficiente de marea.

Ya funcionando los carromatos por la carretera de Vegadeo a Lugo, surge un adelantado comerciante que se instala en La XUNQUEIRA , parroquia de Couxela, cerca de Porto.

Construye un muelle para atraque de gabarras allí mismo, y un gran almacén de sal y otro para “Ultramarinos y Coloniales”, vinos y licores, harinas, jabones, etcétera, además de casa vivienda.

Un convoy de gabarras propias transporta la sal desde los barcos atracados en Ribadeo hasta La Xunqueira , remolcadas por el "Porto-Vega", remolcador de su propiedad.

 

  Tren de gabarras


Bien merecen nuestro respetuoso recuerdo D. Juan Fernández Leiras y su esposa Dª Genoveva Suárez, fundadores de aquella casa comercial “al por mayor y menor “.

En principio son mujeres de los pueblos circundantes las que realizan las descargas de sal con cestas a la cabeza; luego un hijo, José Fernández Suárez, proyecta y construye en el “Taller de Blas” de Vegadeo una  grúa desplazable por carriles con la que descarga las gabarras, y amplía el muelle de atraque y los almacenes, también para abonos químicos.

 

  

Luego el impulso de las circunstancias va convirtiendo aquel lugar en un centro comercial e industrial de importancia indiscutible en nuestra ría.

Es el único muelle que no ha sido eliminado por las obras de ensanche de la carretera  de Vegadeo a Lugo.           

Coincidiendo con las nuevas vías de transporte, otro emprendedor, D. José Mª Puga Martínez, de Abres, construye un almacén para SAL frente a su casa en Pedrido.

El acceso desde la carretera al muelle de La Choza es amplio y cómodo. PUGA, buen marinero, con experiencia en “matute” de ron y aguardiente de caña, va a oponer competencia a la casa de “XAN DE PORTO”. Primero con lanchas de “Los Tapiegos” y luego con las suyas propias, la “Cantalarrana” y la “Asunción”, transporta SAL de barcos de Ribadeo a La Choza , donde descarga a cestadas para volquetes tirados por caballerías que la llevan a su almacén.

 

 

 


En 1900, la Compañía del F.C. Minera de Villaodrid, construye un almacén y habilita un muelle frente a la cabecera del islote “El Cañizo”, que será conocido como “el muelle del Almacén”. Allí desembarcaron los materiales menudos para la vía.  Allí desembarcó la locomotora Abres, que fue a encarrilarse en la vía en el paso a nivel de Rielo, para extender el balasto en todo el recorrido por lo que fue llamada “ La Balastrera ”.

Con el tiempo, sin utilidad ya para el ferrocarril, compra este almacén “Don Juan de Porto” para depósito de SAL, activando la competencia con “Puga”.

Después de servir de vivienda, con el ensanche de la carretera fue derruido sin dejar rastro, a principios de Julio de 1993.  

 Muchos de mi tiempo y mi lugar, hemos visto a diario, y en casos participado, en el tráfico de las lanchas de “Bocas”, de “Reviso”, del “Nenín”, y otras y las gabarras de Porto, en el transporte de maderas en rollo y aserradas, cargadas en La Choza , en El Almacén, en El Canaval, y hasta en La Poza , para ir a abarloarse al costado de barcos de cabotaje y trasbordar a ellos la carga en Vegadeo o Ribadeo.

Superada la circunstancia de la ría como vía de transporte comercial, se ha incrementado en ella la actividad deportiva y recreativa. Potentes canoas, barquillas con motor, humildes chalanas y pequeños botes con fuera-borda o sin él ; bateles, trainerillas,  piraguas, esquifes… la han disfrutado o disfrutan en todo tiempo.

La “Azalea” anual de navíos de Ribadeo a Abres, el “Ascenso del Eo en Chalanas”, el “Descenso del Eo en Bateles”, son espectáculos deportivos de la actualidad. El batel de Abres que ganó las regatas de Ribadeo del 7 y del 11 de Septiembre de 1949, se entrenó aquí, entre La Choza y El Cañizo.


  

 

 

La aviación no es posible sin aeropuertos; la navegación no es posible sin embarcaderos.

Los vecinos de San Martín embarcaban en La Choza para ir a laborear sus tierras y recoger los frutos en La Alameda. El pailebote de dos palos “Vigilante” del Capitán Noceda de La Rúa , recalaba a La Choza al regreso de sus singladuras por el mar Caribe. El “Barco da Ponte”, servicio regular de viajeros y mercancías a Castropol, Figueras y Ribadeo, tenía su base en La Choza. Allí ,  en la bocana del arroyo de San Martín, yo mismo he reparado el motor del pesquero  Jorge Juan, en 1968, por la comodidad de acceso con piezas y herramientas desde un automóvil a la cubierta del barco.

Y una  abuela de mi madre, y otras mujeres del pueblo, transportaron en cestas a la cabeza, mineral de hierro de prospecciones en Rio Trabada, para cargar una lancha en La Choza.

Todos los accesos a todos los embarcaderos eran públicos. El lugar ideal para varar embarcaciones sobre carro remolque, o para echarlas a flotar, era  La Choza ,  por su  rampa natural.  

Ahora, como resultado de extraños comportamientos, ha quedado impedido el acceso por tierra al histórico puerto de Abres.

Al Muelle de Donel, queda un acceso por terreno privado. Los muelles del Almacén, Regoscuro y El Cando, han quedado sepultados bajo los escombros del ensanche de la carretera. Los accesos al muelle de La Arnela y La Caleira han quedado cegados; en realidad ya lo estaban por la maleza y el desuso.

Pero… ¡¡EL MUELLE DE LA CHOZA !!, ¿por qué?, ¿a qué fin?. ¿Quién se atreve a desposeer a la parroquia de LA RÍA DE ABRES de su derecho ancestral a usar de su patrimonio, implícito en su mismo patronímico?…

-…”¿Por virtú de cal próvida promesa, / en nombre de qué  Dios ou de qué ley?…” (dijo el Poeta), se atropella el bien público,  menguado acervo de los pobres?…

Antes de proseguir en LA CHOZA   con obras dependientes de cualquier interés , “QIEN CORRESPONDA”, sea persona, cargo o Institución Pública con capacidad de exigir de los ciudadanos el debido respeto al bien común,  debe, sin excusa ni pausa, lograr los medios precisos para que se restablezca el libre acceso al MUELLE DE LA CHOZA , por camino público tan practicable al menos como existía antes del actual impedimento.

Persistir en el estado actual es una afrenta al vecindario, un acto contra natura.

La Jefatura Provincial de Costas deberá justificarlo.

                                                                                              D N I – 11.284 902

Nota.- El autor es Patrón de Tráfico Interior del Puerto de Ribadeo y la Ría , con título expedido en Ferrol, Nº.-411006436/514.- 1º de Febrero de 1968, y Motorista Naval, Tres Grupos de Motor.

 

Modificado el ( domingo, 09 de diciembre de 2007 )
 
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